«Alabado seas, mi Señor, por la hermana
nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos
frutos con coloridas flores y hierba»
CARTA ENCÍCLICA
LAUDATO SI’
DEL SANTO PADRE
FRANCISCO
SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN
LAUDATO SI’
DEL SANTO PADRE
FRANCISCO
SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN
La pandemia o “peste” del siglo XXI,
después de los primeros 100 días de su arribo a nuestro país, del confinamiento
obligatorio, el paro de más del 60% de la economía y luego de haber devastado
nuestro precarísimo sistema de salud, la moral de la nación e insumido el
sacrificio de los ahorros monetarios acumulados durante casi 20 años y que se
traducen en varias decenas de millones de dólares: nos impelen por naturales
razones humanas y obligación moral a hacernos muchas interrogantes y no solo
por necesaria censura, sino por la sostenibilidad del devenir de nuestra aciago
destino y dolida patria:
¿Sera
esta NUEVA REALIDAD, el despertar de un sueño largo de 200 años de fallida República o será la fatal pesadilla por “errores”, de malos gobiernos, la
pobreza y la corrupción o será tal vez, el punto de inflexión de LA ANTERIOR
REALIDAD y el inicio de un tiempo nuevo de paz, justicia, oportunidades y de
desarrollo para todos nuestros connacionales, con irrestricta transparencia y
honestidad en todos los niveles del Estado?
El de HOY, es un tiempo extraordinario que desafía a la imaginación y a la
creatividad. a nuestra actitud y disposición por el cambio, por la innovación
que nos traen las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento; entre
ellas, la internet, la big data, la internet de las cosas, las redes sociales,
en resumen, la Inteligencia Artificial; con visión y persistencia en el largo
plazo y teniendo como actores principales a nuestros jóvenes del milenio.
El de HOY, es tiempo de superación de las ancladas nociones tradicionales de la “visión
problema” y del espacio, de hacer a un lado, la mezquindad del Centralismo, que
ata e inmoviliza potencialidades y optar con renovado énfasis en la
Descentralización y la Regionalización y el desarrollo desde los espacios
locales y regionales, en donde se ubica la gente, y hoy, con la pandemia del
CORONAVIRUS, ninguneados y no tomados en cuenta por un gobierno nacional y un
Estado, que todo lo abandona y lo corrompe. El Peru, desde hoy, tiene que
transformarse y conectarse digitalmente, salir de su postración y de su pobreza
secular, tenemos los recursos humanos, el 60% de nuestra población es joven y
por tanto; accesible a las tecnologías de la información y el conocimiento.
El tiempo de HOY, no es circunstancial, la pandemia del CORONAVIRUS ha desnudado, las
miserias, la crisis institucional de un Estado ausente dominado por mafias de dentro
y de afuera, nos señala unívocamente el camino, el
rumbo y direccionalidad de la construcción de una profunda transformación
económica, social, jurídica, política e institucional a través de estructuras
digitales de gobiernos regionales y locales, con clara orientación al
fortalecimiento y protagonismo de la sociedad civil, amparados en un NUEVO MARCO CONSTITUCIONAL, que
cautele la vida, la salud, la educación y la seguridad nacional como preceptos
fundamentales de la vida de la persona humana, que privilegie el desarrollo
sostenible, en función de sus recursos renovables y no renovables, con respeto
a la intangibilidad de su medio ambiente.
En el tiempo de HOY, no se trata como en el pasado de “Reformar
el Estado para reducirlo en tamaño, para despedir a sus trabajadores o para
subastar sus activos empresariales o productivos”, sino de acabar, de poner fin a la
odiosa y perversa relación impuesta durante la dictadura fujimorista, entre el
Estado, la Sociedad Civil, Gobierno y Estructuras Políticas. Se trata de
desprivatizar a este Estado, que funciona como garante de intereses y
privilegios de pocos a través de la fragua de coimas y sobornos.
Se trata de fijarle al Estado, LA MISIÓN de responder solo a los intereses de la Sociedad a
la que por imperio de un nuevo Orden
Constitucional se deba; se trata de convertirlo en el instrumento Promotor
y Facilitador del acceso a las oportunidades, en particular para la gran masa
de los que hoy serán excluidos por la pandemia.
Para un pueblo que se pone de pie
ante la adversidad, “nada es imposible”,
la Transformación Digital profunda del Estado perverso, supone dar
prioridad al factor humano joven y profesional, adentrado en las tecnologías de
última generación, forjarlos como ciudadanos con pensamiento crítico, con
iniciativa, imaginación y creatividad, con valores solidarios, identidad y los
nuevos paradigmas, hombres que valoren a su familia, su comunidad y al país.
Ciudadanos que ejerzan derechos y también obligaciones, forjadores y a su vez
beneficiarios de la cultura post CORONAVIRUS del siglo XXI y que en
honor a la CIVILIZACIÓN DE CARAL y al ESTADO INCA, será la bien llamada “Cultura Perú”.
Finalmente, como
epilogo o mensaje a esta NUEVA REALIDAD que
empezamos a vivir y a manera de articulación cósmica y telúrica con el vocablo PERU, nombre ausente o inexistente en los tiempos, inclusive en la onomástica
castellana, como territorio, discutido e incomprendido muchas veces por su fragmentación
y su difícil y complicada geografía, señalar profanamente que, en lo
espiritual, en su esencia y la perfección de su geometría fractal, de su mar,
costa, sierra y selva, se guardan los más grandes tesoros de la creación, de su
bendito génesis, de su enorme biodiversidad y riqueza polimetálica, que
persuade y nos convence que, “sus breves e
intrincados espacios locales, como territorios ecológicos, geográficos y
económicos-productivos, como espacios de interacción de sus actores sociales e
institucionales y como instancias de gobierno y construcción social de
desarrollo, son la dimensión más adecuada, porque en él, se tornan concretos,
accesibles y operables, las múltiples dimensiones de su articulación y
sinergias generadoras del desarrollo”


