sábado, 29 de febrero de 2020

LA TRAGEDIA DEL GUANO DE LAS ISLAS


“Nunca en la historia de la tierra se ha visto, que un vulgar excremento o guano de aves, genere tanta bonanza económica *, a una nación como al Perú, que luego de recoger y vender por más de 40 años y derrocharlo, perdió una guerra y su territorio fue mutilado” …el equivalente a 100 años de presupuesto de la republica a valores constantes.
Antonio Ramírez (*)
ardesperu@hotmail.com


                                                 

                          Islas Chincha-1865, cerros de guano y coolies chinos

EL NEGOCIO DEL GUANO: ¿Prosperidad falaz o tragedia de indignidad y vergüenza?

Lo que ocurrió con el recojo y comercio de la descomunal riqueza del guano de las islas entre los años de 1840-1881 del siglo XIX, a tan solo 20 años de la declaración de independencia y fundación de la República de Perú, constituyen episodios de indignidad y de vergüenza, que no debemos olvidar para no repetir; todo cuanto marco la explotación o cosecha y el comercio exterior del guano por el despilfarro y la corrupción que significó para el país, la rapiña del dinero para compra de armas del país en guerra con Chile, la fuga del Presidente Prado y la mutilación de un pedazo sagrado de territorio,  enlodan con vileza la memoria colectiva e inscriben un hito atroz en la casi naciente república para la reincidencia futura.
Resulta aleccionador y obligatorio para las generaciones presentes y las que vendrán, decir con justa indignación que; la riqueza por la venta del guano no solo generó ingresos para que la joven república aristocrática y sus mandarines derrochen en costosas indemnizaciones internas y externas generadas por las campañas emancipadoras, el uso y abuso de recursos para implementar una privilegiada y dorada burocracia publica, en la construcción de grandes mansiones y el dispendio fastuoso de una burguesía criolla parasitaria que no vacilo en  importar plantas ornamentales exóticas para sus palacetes,  vestimenta de lujo, lencería parisina para sus mujeres, ropa de cama y hasta los mondadientes para sus banquetes.

Alimentos,Guano vs Forraje

ANTECEDENTES: EL DESCUBRIMIENTO DEL GUANO DE LAS ISLAS

Los Incas, Caral y el guano

Las virtudes como fertilizante de la tierra del guano de las islas antes de la invasión española, ya era conocido por los súbditos del Señor
de Sipan, mil años antes del apogeo incaico, esto es, durante los tiempos de la Civilización de Caral.
La Revolución Agraria Británica
La evolución del desarrollo agrícola que se dio en Gran Bretaña a partir del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX, concluye con un incremento muy alto de la productividad agrícola, del rendimiento y de la producción total. Estos indicadores provocaron un aumento de población sin precedentes y a la par, se dan las condiciones de la primer gran Revolución Industrial. No obstante, las tierras de cultivo estaban cansadas, ni la aparición de arados de hierro, las nuevas formas de drenaje, el descanso de la tierra y la rotación de cultivos, el barbecho, ni la fertilización con guano de las aves y bovinos eran capaces de mantener los rendimientos y la productividad de los sembríos y la población de las ciudades demandaban más alimentos.
La Gran Hambruna Irlandesa de la Patata
Para entender semejante tragedia de la historia universal, se tiene que asumir que Irlanda era parte de los dominios del Imperio Británico y estaba sometida a crueles abusos en sus relaciones con la explotación de sus tierras agrícolas, la población de IRLANDA dependía alimentariamente de la PAPA, tubérculo que había sido llevado en el siglo XVII de los andes sudamericanos sede del imperio de los incas y que para ese entonces acusaba cansancio de los terrenos de cultivo y se hallaba expuesto a plagas.
En este escenario se origina LA GRAN HAMBRUNA EN IRLANDA (en inglés Great Famine o Great Hunger y en Irlandés An Gorta Mór o An Drochshaol) fue un período de inanición, enfermedad y emigraciones masivas en Irlanda entre 1845 y 1849, en momentos cruciales que el Imperio Británico inicia el proceso de su SEGUNDA REVOLUCION AGRARIA. A veces se le conoce, en su mayoría fuera de Irlanda, como la hambruna de la patata o la hambruna irlandesa de la patata (en inglés, Irish Potato Famine)

, porque aproximadamente dos quintas partes de la población dependía exclusivamente de esta cosecha barata por una serie de razones históricas. Durante la hambruna, alrededor de un millón de personas murieron y un millón más emigró de Irlanda, causando que la población de la isla cayera entre un 20% y un 25%. La presente reseña es crucial, por el interés ingles en el guano, el agotamiento de la productividad de la tierra, la papa peruana y la segunda revolución agraria iniciada en aquel lugar del mundo.
Los ingleses y el descubrimiento del Guano en 1840

El Guano de las Islas fue "descubierto" en 1840 por los propietarios de la firma Anthony Gibbs & Sons, estos eran unos audaces comerciantes ingleses que aprovecharon la debacle hispana –y sus largos años de experiencia comercializando con los españoles– para desplazarse al Perú e impulsar el comercio de tan rico fertilizante. A los Gibbs  no les faltó audacia y olfato comercial, pero contraviniendo los principios del libre mercado y con la anuencia de una clase gobernante y parasitaria peruana, estos  fomentaron el monopolio  de la comercialización del guano.
En la década de los 40 del siglo XIX el Perú era un mendigo sentado en un banco de guano y toda esa "riqueza natural" era monopolizada y comercializada por la empresa inglesa, Gibbs & Sons, cuya gestión ha merecido una reciente investigación del historiador escocés William M. Mathew en su libro “La firma inglesa Gibbs y el monopolio del guano en el Perú” (Lima: IEP y BCRP, 2009), ahora en castellano, editado por el Banco Central de Reserva del Perú y el Instituto de Estudios Peruanos.
Sostiene W. M. Mathew, que lo cierto es que no habían pasado ni treinta años de nuestra declaración de independencia, cuando a la endémica y casi inexistente exportación de materias primas (minerales), herencia del imperio español, se sumó un valioso aporte del imperio británico: su creciente interés en la extracción y comercialización del excremento de las aves marinas amontonado durante miles de años en las islas del litoral peruano. Se trataba de un abono natural único en su género que sorprendió a los agricultores ingleses por su alto contenido de nitrógeno y fósforo, ingredientes básicos para la siembra y su agricultura.

EL NEGOCIO DEL GUANO Y SU IMPACTO EN LA ECONOMÍA DEL PERU


                                     Guano peruano apreciado en el mundo

Según nos narra Heraclio Bonilla en su libro Guano y Burguesía en el Perú” 1ª edición, julio 1974; Entre 1840 y 1880 se exportaron entre 11 y 12 millones de toneladas de guano, cuya venta generó un ingreso de cerca de 750 millones de pesos. De este total, el Gobierno peruano percibió cerca de un 60%, el impacto de esta colosal riqueza se aprecia en las siguientes consideraciones:

Propicia en el Perú la aparición del negocio bancario. Entre 1862 y 1869, se crean los cinco primeros Bancos en el Perú: Banco de la Providencia (1862), Banco del Perú (1863), Banco de Landres, México y Sudamérica (1863), Banco de Crédito Hipotecario (1866) y Banco de Lima (1869), todos ellos, con excepción del Banco de Crédito Hipotecario fueron Bancos de emisión y descuento. 
Para medir el alcance real de esta fiebre bancaria, es necesario tener en cuenta que hasta 1862 todas las operaciones de crédito y de descuento eran realizadas exclusivamente por las casas comerciales o por las compañías consignatarias.

Hasta 1860 los ingresos percibidos por la venta de este abono sirvieron, principalmente:

§  La amortización de la deuda externa e interna;
§  El equilibrio, bastante precario, por cierto, del presupuesto;
§  El fortalecimiento militar; y
§  El desarrollo de una sorprendente burocracia civil y militar.

Por otra parte, las ganancias obtenidas por los comerciantes extranjeros, como intermediarios en la venta del abono entre el Estado peruano y los agricultores europeos, fueron casi en su integridad exportadas al exterior. Con el ascenso de los comerciantes nacionales, el patrón de inversiones no se modificó de manera sensible.

En 1846 al elaborarse el primer presupuesto de la República se evaluó los ingresos en 5 millones de pesos por añoDos décadas más tarde, 1861- 1866, los ingresos presupuestados se estimaron en 20 millones de pesos. Ahora bien, la participación del guano en estos ingresos, en porcentajes, asciende de un 5% (1846-47) a un 75% (1861-66). Como conclusión el Peru vivía del GUANO.

Bajo el primer gobierno de Castilla gran parte de estas rentas generadas por el guano fueron invertidas en el sostenimiento de una densa burocracia civil y militar, en aras de lograr el "orden" y la estabilidad política.

Durante su segundo gobierno, 1854-1862, fueron utilizadas para sufragar las operaciones punitivas externas y las revueltas internas. La "revolución" de 1854, por ejemplo, implicó un desembolso de trece millones de pesos; la de 1856, 41 millones de pesos, mientras que la expedición contra el Ecuador absorbió más de 50 millones de pesos.

Además, los costos de la abolición de la esclavitud y del tributo de los indios, al ser asumidos directamente por el Gobierno, crearon nuevas obligaciones fiscales que debieron en adelante hacerse frente con los ingresos del guano.

Al momento en que Piérola asciende al Ministerio de Hacienda (1868) la situación financiera del Perú era desastrosa. Desde los comienzos de la explotación del guano hasta 1868, más de siete millones de toneladas de este abono se habían vendido, cantidad que según las estimaciones de los funcionarios del Gobierno produjo más de 218'693,625 soles. Pero esta suma fue disipada rápidamente dejando más bien como resultado una deuda de 45'000,000 y un déficit presupuestal de 17'000,000 de soles. La imprevisión, la ausencia de una política financiera, las expoliaciones ejercidas por parte de los consignatarios aparecían como las responsables más inmediatas de esta catástrofe.

Señalamos que el desarrollo de la explotación del guano durante las décadas del 50 y del 60 del siglo XIX estimuló fuertemente la actividad comercial. Los comerciantes ingleses, establecidos desde los albores de la Independencia, ejercían sin amenaza alguna la hegemonía del tráfico comercial. La aparición del guano permitió aún más el incremento de sus negocios, al asegurarles la liquidez monetaria para sus transacciones y al poner en sus manos la mercancía fundamental de retorno. Durante la década que siguió a la Independencia, los comerciantes británicos lograron ubicarse en los lugares más estratégicos del Perú, en las grandes ciudades, en los principales puertos desde donde las casas inglesas controlaban el comercio regional y local, directamente o a través de intermediarios. Sus actividades no se limitaban a la compra y venta de mercancías, sino que intervenían también en la producción y en la emisión de préstamos a corto plazo. Eran más que casas autónomas, agencias de grandes firmas establecidas en Londres y Liverpool. De ahí su superioridad y su fuerza. Una de ellas, Gibbs, adquiere un rol relevante durante toda la década del 50 al asumir el control de la venta del guano para Gran Bretaña.

En París, el 5 de julio de 1869, los comisionados peruanos Toribio Sanz y Juan M. Echenique firman con Auguste Dreyfus un contrato ad-referendum de compra y venta de dos millones de toneladas de guano (El Contrato Dreyfus). Es este el acto que liquida el sistema de consignaciones y el que abre una nueva etapa en la historia económica y financiera del Perú.

MANUEL PARDO, el jefe del Partido Civil, asciende al poder el 2 de agosto de 1872. Un mes más tarde, el 24 de setiembre, en un detallado informe financiero ante el Congreso, Pardo revela que la totalidad de los ingresos del guano está afecta al servicio de la deuda externa y que el presupuesto, en consecuencia, presenta un déficit anual de ocho millones y medio de soles.

Mediante la ley de ferrocarriles del 15 de enero de 1869, autorizó la construcción de líneas férreas entre Lima y Jauja, entre Arequipa, Puno y Cuzco; de Chimbote a Huaraz y de Trujillo a Pacasmayo y Cajamarca. En cumplimiento de esta ley, el 19 de mayo de 1870 el Gobierno peruano solicitó a Dreyfus la emisión de un empréstito por doce millones de libras esterlinas (59.600.000 soles). Ocho meses más tarde, el 24 de enero de 1871, el Congreso autorizó la emisión de otro empréstito por quince millones de libras esterlinas (75.000.000 soles), trece de las cuales debían ser dedicadas a ferrocarriles y los dos restantes a irrigaciones en la costa.

Durante casi todo el siglo XIX, de manera más precisa entre la Independencia y la guerra del Pacífico entre el Perú y Chile, la función del Perú dentro del mundo internacional fue la de servir como mercado para la realización de la plusvalía, a través de la compra de mercancías extranjeras, particularmente británicas. Este hecho tuvo una doble consecuencia. Por una parte, significó que el débil mercado interno fuese sustraído para la producción nativa y más bien fuese directamente articulado a las necesidades de la producción europea. Como consecuencia de este hecho, por otra parte, se estableció un sistema que amalgamó el capitalismo europeo con la economía peruana pre capitalista, fortaleciéndola, sin necesidad de establecer relaciones de producción idénticamente capitalistas.

La élite dirigente robustecida con las especulaciones financieras, la participación en los negocios del guano, y el desarrollo bancario no pudo, por estas mismas razones, iniciar y emprender la modificación sustantiva de este país. La burguesía parasitaria prefirió invertir sus capitales en préstamos a un Estado sediento de dinero, deviniendo así en una clase rentista y parasitaria. Cuando circunstancias externas, totalmente excepcionales, la llevaron a modernizar y tecnificar la agricultura costeña, esa decisión será en respuesta a las exigencias de una presión externa, por consiguiente, en función del mercado internacional.


EPILOGO
NO PASEMOS DE LA TRAGEDIA DEL GUANO A LA EXTINCIÓN DE LA ANCHOVETA
Las ideas aquí expuestas son duras, exigen discusión y crítica, más que enfrentamientos y la historia es bueno recordarla, pues no significa anatema, ni aceptación vacía. Las ideas solo sirven para reflexión, construcción y superación, la plenitud de interrogantes y su publicación obedecen al sólo deseo de ir forjando, a través del debate constructivo, las bases de una Historia del Perú que responda a las mínimas exigencias científicas y a los dramas del presente que nos acechan por el egoísmos e incomprensiones, agravios y corrupción, en un afán sordo y ciego de seguir convirtiendo e la anchoveta en forraje, sin entender que esta puede significar la alternativa de la seguridad nutricional y alimentaria del sigo XXI y la recuperación de nuestra pesquería como lo fue allende con Caral y el Estado Inca. No se trata de empobrecer con mezquindad la Historia, reduciéndola a una suerte de tribunal de inquisición del pasado. La Historia es conocimiento e inteligencia de hombres libres, por lo mismo el ejercicio y la aventura de sus mejores hijos para forjar un mejor destino para la PATRIA, hoy carcomida por corrupción y desesperanza.

salvemos a la anchoveta

(*) Para el autor, como responsable de la gestión de la empresa PESCA PERU, (1985-1990), encargada de la extracción y comercialización del guano de las islas y también de 22 fábricas de procesamiento de anchoveta en harina y aceite, es un deber moral alertar que el Perú en pleno siglo XXI se encuentra a un paso de ser, “un miserable mendigo con un mar vacío, sin anchoveta, sin forraje y sin guano y sin fosfatos”. Pudiendo convertirse aún, en la despensa nutricional y alimentaria de la humanidad.

Nuestro Guano y la agricultura orgánica


domingo, 23 de febrero de 2020

PONER FIN A LA CRISIS, EL CAOS Y LA CORRUPCIÓN EN LA PESCA Y EL MAR



Lo sucedido con “el inaceptable y delictual informe científico sobre la biomasa de anchoveta emitido por IMARPE” debería poner los pelos de punta a los peruanos, al gobierno, a su academia y profesionales biólogos, pesqueros y alimentarios, nos  confirma dramáticamente la  evidencia de que el Perú, no solo era operado por una mafia corrupta como ODEBRETCH que sobornaba, ponía, quitaba presidentes y funcionarios públicos; sino que también en el  mar y la pesca, cuatro o cinco poderosas empresas que no contribuyen al fisco con impuestos por el uso de un patrimonio nacional, en su afán mercantilista de depredar y hacer harina o forraje de cuanto pez encuentren; que también esconden en sus entredichos el insano propósito de eliminar la competencia de artesanales, fabricantes de conservas, poteros y atuneros. Curiosamente hoy defienden el estatus quo de IMARPE y su marino jubilado presidente, cuestionan a la velocidad de la luz el Decreto de Urgencia N° 015-2020, para que su no vigencia o derogatoria sea prioridad en el nuevo Congreso y desatan una feroz y millonaria guerra mediática para responsabilizar de la crisis a la ministra del sector Rocío Barrios, acusándola de pro chilena con la finalidad de expulsarla del sector, además de sostener, que el caos, la pesca negra y la depredación de la anchoveta es provocada por informales harineros y artesanales a quienes han llamado delincuentes

NO CEDER ANTE LA MIOPÍA Y LA CODICIA POR EL ORO AZUL

La enorme biodiversidad del MAR DEL PERU, el más rico del planeta está en emergencia, sus 3.300 especies de flora y fauna y “sus servicios vitales ecosistemicos” se encuentran ya en grave riesgo de colapso y/o extinción. La pesca en sus 906,454 KM² y 3.080 kilómetros de borde pesquero esta ralentizada, muchas especies ya no se encuentran y otros están o se pescan cada vez más chicos o pequeños, de 60 millones de aves, que otrora nos dieran la riqueza del guano de islas, la más grande que haya tenido esta república fallida, se han reducido a un ridícula o minúscula población de 3%.
La industria reductora de la anchoveta para producir harina o forraje 1956-2020, bajo el sofisma de Consumo Humano Indirecto, luego exportada para alimentar cerdos, pollos y peces de países del primer mundo como resultado de su proceso expansivo industrial y de la revolución alimentaria de los años 1950, son los únicos responsables de la gran tragedia peruana del “Mito o la Leyenda del Mar más Rico del Planeta”. Estamos matando la anchoveta de los huevos de oro, el oro azul de nuestro mar.

QUE HACER ANTE ESTE SOMBRÍO PANORAMA

Poner fin a la crisis, el caos y la corrupción en la pesca y el mar demanda en primer lugar, cancelar el nefasto propósito inconcluso de la creación de PRODUCE que nadie entendió y aún se sigue sin entender, obra y legado del régimen del extraditable TOLEDO-REATEGUI.

Poner fin a la crisis, el caos y la corrupción en la pesca y el mar implica, asumir los retos y el desafío de convertir al mar peruano, a la pesquería marítima y continental, en la alternativa nutricional y alimentaria de la humanidad en el presente siglo XXI. A través de las siguientes acciones:

§  Restitución del “Ministerio de Pesquería, Acuicultura y Alimentación Humana”, en base a su actual presupuesto y recursos humanos re calificados.
§  Proponer la elaboración de una Nueva Ley de Pesca, Acuicultura y Alimentación y que defina que su ejercicio será precautorio y sostenible en base a cadenas productivas y exigencias desde la extracción hasta el consumidor final.
§  Propiciar y facilitar desde el Estado, que el patrimonio genético de 3300 especies de peces, mamíferos marinos, moluscos, aves, y flora marina compuesta de algas y micro algas; se conviertan en un valioso potencial nutricional, alimentario, gastronómico, industrial y farmacológico.
§  Por razones geopolíticas, económicas y de interés nacional, se permita la pesca de anchoveta para reducción y producción de harina y aceite para uso animal y humano en la zona fronteriza con Chile.
§  Propiciar que, en sus 3080 km de borde costero del litoral, inclusive espacios de mar abierto, se constituyan en enormes potenciales para el cultivo y crianza de peces, moluscos y algas a nivel intensivo; incluyendo las 262 cuencas hidrográficas y sus más de 12000 lagos y lagunas que existen en el espacio continental, promoviendo al Perú como uno de los primeros países de desarrollo pesquero y acuícola del planeta.
§  Proponer que el IMARPE se convierta en el ente rector de las investigaciones científicas biotecnológicas, las corrientes, los vientos y el clima
§  En consideración de que, el mar provee más del 80% del oxígeno que respiramos, que las corrientes y los vientos determinan la calidad y riqueza de sus ecosistemas a través del plancton que arrastran; pero sobretodo, el mar es fundamental para conocer mucho más sobre la evolución del clima e inclusive sus fenómenos recurrentes, como lo son El Niño, las ondas Kelvin y sus impactos sobre el territorio.
§  Proponer que sus 21 islas y 11 puntas existentes en las proximidades del litoral, sean reconocidos como santuarios de vida e intangibles para la pesca, en un radio no menor de las cinco millas y de laboratorio científico natural, para que nos prodiguen el guano de islas, el más importante fertilizante orgánico para impulsar la agricultura del futuro, y en cuanto a las especies de peces de alto valor comercial, que estos sirvan para repotenciar los nuevos escenarios de la actividad turística de avistamiento de aves y mamíferos marinos, de la gastronomía nacional, ya reconocida, como la más variada, exquisita y exigente a nivel mundial, generando espacios de más oportunidades de inversión, empleo y riqueza y en el caso de laboratorio científico, para hacer seguimiento a las anomalías térmicas de nuestro mar y sustentar políticas eficaces de prevención de desastres.







EPILOGO DE ESPERANZA

Con un presente adverso y ya en el umbral del bicentenario como república fallida, en el tópico del mar peruano, la pesca, la acuicultura, los climas, los fenómenos naturales y el desarrollo; muy poco, casi nada tenemos los peruanos de que enorgullecernos, ni un proyecto, ni un plan que nos conduzca a una visión de país con seguridad alimentaria y nutricional, menos el desarrollo como país pesquero y acuícola. Solo caos, desorden, dejadez, corrupción e indiferencia, mucho egoísmo y mezquindad, de grandes y chicos por depredar y exterminar todo signo de vida que ofrezca lucro desmedido y rápido.
El hacerlo es imperativo y no optativo, mañana puede ser demasiado tarde y catastrófico para el país y en particular para las generaciones que vendrán.


jueves, 20 de febrero de 2020

LA CRISIS DE LA PESCA EN EL PERU TERMINA CON LA NO PRODUCCIÓN DE FORRAJE




La crisis de la pesca que de nuevo sacude al Perú del 2020 en “el mar más rico y productivo de la tierra” y en particular de la pesquería de “la anchoa”, la más abundante y con propiedades nutritivas inigualables en la naturaleza, es el resultado de la sobre pesca y la pasión mercantilista de unos pocos, el caos y el desorden generado por otros tantos, en su afán de ganar dinero rápido, fácil y por supuesto también, debido a las externalidades que provoca la subvención de la proteína barata de anchoveta o forraje para  cerdos, pollos y peces que nos ha impuesto “la revolución  alimentaria mundial” iniciada en los años 1950.


En el Perú, esta actividad pesquera depredadora e irracional de una sola especie, se inicia allá, por el año 1956, con el falaz e irresponsable boom pesquero de la anchoveta”, con la instalación de más de  un centenar de fábricas y la construcción de miles de barcos (bolicheras) que operaban a lo largo del litoral peruano haciendo insostenible la pesca en su conjunto.
Desde sus inicios la gigantesca industria y sus barcos pugnaban a diario por más “anchoveta”, es preciso señalar que, algunas de estas voraces naves se hacían a la mar dos veces al día, las fabricas quemaban y echaban humo día y noche sin cesar, eran los días de la “la fiebre de la anchoveta” su fétido olor provocado por la descomposición orgánica generaba alegría sin par y dinero a raudales a los curtidos pescadores y parroquianos, que repletaban y cerraban bares, cantinas y burdeles en Chimbote, Callao entre otros puertos.
La vorágine por la pesca de la anchoveta para convertirla en forraje para animales de países lejanos como USA, Europa y otros del Asia, parecía no tener fin, crecía la capacidad de las fábricas y el de las bodegas de las embarcaciones que se construían en forma vertiginosa en prósperos astilleros – “El puerto de Chimbote se bautizo como la capital mundial de la pesca y el acero” – Nada de lo que ocurría con su pesca le importaba a nadie, todos veían a la anchoveta como una “plaga bendita” que nos prodigaba el mar peruano, solo había que pescarla, procesarla, exportarla y ganar miles de millones de dólares de la manera más fácil y mercantilista, hasta que, en la mitad de la década de los 60, esta especie empezó a acusar signos de agotamiento y decline de su biomasa por exceso de presión y esfuerzo de pesca, entonces; las pujantes empresas empezaron a evidenciar severos problemas estructurales de carácter económico – financiero, generándose hasta seis consolidaciones de deuda con el Banco Industrial del Perú.

El primer colapso de la anchoveta y la crisis de la pesca que duro 20 años

Para ser respetuosos y veraces con la historia, hay que señalar que desde épocas muy remotas la enorme riqueza ictiológica del mar del Perú, se empleó para la alimentación de seres humanos. Es a raíz  de la II Guerra Mundial y a partir de que Estados Unidos hace su ingreso en el conflicto que se impone la industrialización de las conservas del hígado de bacalao y bonito, con el único propósito de garantizar las condiciones alimentarias de sus tropas en el escenario de la guerra, mas no, como respuesta del Estado Peruano, o el Sector Privado en torno a un objetivo nacional, que procurase una mejor alimentación para sus connacionales; esta se realiza por  necesidades foráneas, siendo así, que en 1939 se instala la primera fábrica de conservas en el Perú, que sumarían doce al finalizar el conflicto; posteriormente y durante el proceso de la post-guerra, la abundancia de recursos y la calidad de las conservas, en el Perú se llegaron a instalar 69  fábricas conserveras, lamentablemente los aranceles de 40% que impuso USA a las conservas de pescado peruanas, el cambio de hábitos de consumo que trajo consigo “la revolución alimentaria mundial” de la década de los 50, y que prefirió el uso del forraje de anchoveta para alimentar pollos, cerdos y peces, hicieron que al finalizar la década, solo quedaran 10 fábricas en funcionamiento.
Del otro lado, a partir de 1956 la pesquería aún incipiente de nuestro país, empieza a mostrar una sorprendente expansión de la industria reductora, caso único y sin precedentes en la historia de las pesquerías mundiales, “el Perú se convirtió en campeón mundial”, tan solo por quemar valiosas proteínas de pescado y convertirlas en harina o forraje para alimentar animales extranjeros bajo el sofisma de Consumo Humano Indirecto, de 58 mil TM de anchovetas extraídas en el año 1956 se alcanzarían los impresionantes volúmenes de 12´277 y 10 millones 270 mil TM en los años 1970 y 1971 respectivamente, hechos de depredación y casi exterminio nunca antes visto en la faz de la tierra. Luego de este periodo de 16 años de relativa bonanza, sobrevendría la crisis y el colapso casi total de esta pesquería; estas son las causas y sus efectos en la naciente pesquería industrial peruana:
·         el sobre dimensionamiento de flota y de fábricas
·         El mercantilismo y la falta de visión a largo plazo
·         La ausencia de mecanismos precautorios y regulatorios de pesca sostenida y responsable por parte del Estado peruano.
·         El exceso de producción y oferta en los años 1960 de harina de pescado, provoco la caída de los precios de US$ 100.00 a tan solo US$ 52 por TM.
·         La sobre pesca de la anchoveta durante 16 años ininterrumpidos 1956 – 1971 provocó el colapso de la especie y un fuerte e inmanejable endeudamiento de la industria con el sistema bancario, por cuya razón se tuvo que recurrir al salvataje de hasta seis consolidaciones de la deuda con el Banco Industrial del Perú.
·          Con el colapso de la anchoveta por la pesca de exterminio los años 1970. 1971 sobrevino el Niño 1972-1973 y la quiebra de toda la industria, su vigencia era técnicamente inviable, es entonces, que el Estado plantea el salvataje   a través de los Decretos Legislativos Nos 19999 20000 y 20001, que significaron la expropiación y estatización de la industria en 1973 e igualmente por razones sociales y laborales, la creación de la Empresa Nacional Pesquera PESCA PERU S.A., que tuvo que asumir los activos y pasivos de las ex empresas pesqueras expropiadas y entre ellos su enorme y casi impagable deuda en moneda extranjera.
·         Para la recién creada PESCA PERU no fue nada gratificante y alentador recibir un mar totalmente depredado y una enorme inversión en flota y fábricas que no servían para nada y que le generaba gastos gigantescos, razón por lo cual, en el año 1978 se gestionó el D.L 17758 que permitió la re-privatización de toda la flota pesquera, significando esto un gran negocio, pues los adquirientes, vendieron las mejores embarcaciones de pesca a Chile, Ecuador, Sudáfrica, etc. Algo se le empezaba a arrebatar de nuevo al Estado.
·         Para la estatal PESCA PERU, no fue fácil sortear los obstáculos, en los años 1978, con la flota y la extracción privatizados, el gobierno le impuso tributos que alcanzaban el 27% de sus ingresos (IGV, AD VALOREN y CANON PESQUERO) cargas que el sector privado nunca los tuvo, ni antes del colapso de la anchoveta, ni después de la nefasta y ventajosa re privatización fujimorista que subasto sus activos y que al parecer luego de 25 años de pesca desenfrenada, de nuevo la coloca al borde de la parálisis total con el enorme perjuicio que ello significa para la economía del país y de los pescadores,  
Finalmente, la expropiación-estatización de la   industria pesquera y la creación de la heroica EMPRESA NACIONAL PESQUERA PESCA PERU S.A. (1), sirvieron en gran medida para dibujar y fraguar a partir del 7 de mayo de 1973, los grandes objetivos nacionales acerca del desarrollo sostenible de las pesquerías en el Perú y su consistencia, como posible y segura despensa nutricional y alimentaria del Peru y de la humanidad en lo que resta del siglo XXI.
(1)           De los aportes a la sostenibilidad del mar peruano y de sus pesquerías como PRIMER PAIS PESQUERO DE LA TIERRA de la heroica EMPRESA NACIONAL PESQUERA PESCA PERU S.A, nos ocuparemos en otro Capítulo. 

“La Revolución alimentaria mundial de los años 1950” y sus efectos en la pesca peruana

En el 2020, la especie humana se encuentra en una situación de emergencia planetaria sin precedentes, siendo inevitable conceptualizar que, el hombre apareció sobre la tierra hace unos 200 mil años y era cazador y recolector, hace 10 mil años había un millón de habitantes sobre la tierra, se origina la primera revolución agraria con el cultivo y cosecha de plantas y la domesticación de animales; hace 200 años, esto es, en 1821, año de la proclamación de la independencia del Peru, la población del mundo era de mil millones de habitantes, 25 años después, nuestro guano de las islas (anchoveta consumida y defecadas por las aves marinas) en la conocida época de “la prosperidad falaz”, sustenta la segunda revolución agraria en Europa y en los Estados Unidos, para el año 1930, la población del mundo era de dos mil millones de habitantes y ya empezaban a notarse  los efectos de otras revoluciones como “la industrial” y sus formas de producción a escala y el transporte y muy adicta al uso de carbón, petróleo, gas para generación de energía causantes de los gases de efecto invernadero y el cambio climático. Treinta años después, el mundo alcanzaba la cifra de 3 mil millones de habitantes, eran los años de 1960 y el mundo vivía el furor de la revolución verde y alimentaria, iniciadas a partir de la década de los 50, éramos más en el planeta y se necesitaba más comida, las revoluciones verde y alimentaria nos dieron la comida extra y esta comida se consigue gracias a los insecticidas, pesticidas y fertilizantes químicos, también en gran medida a la anchoveta convertida en forraje para cerdos pollos y peces. Estas revoluciones han tenido un alto coste y trajo consigo la destrucción de hábitats, contaminación y sobre explotación pesquera y puso en marcha un proceso de destrucción de ecosistemas enteros; 20 años más tarde, en 1980, los humanos sobre la tierra éramos 4 mil millones y la revolución nos dio más comida y más barata, el consumismo se extendía en bienes domésticos, vehículos y transporte y sin darnos cuenta, en solo 10 años, esto es, en 1990 ya éramos 5 mil millones de gentes, ocurrió entonces, que la especie humana empezó a ver  las consecuencias y estas estaban en el agua. Nuestra demanda de agua, no solo es la que bebemos, sino el agua que demandaba la producción de alimentos y de todos los demás productos que consumíamos empezaba a dispararse, ocurrió entonces, que muchos fenómenos climáticos se empezaron a dar en el mundo, en 1984 la noticia nos llegaba desde Etiopía, con una hambruna de proporciones bíblicas provocada por una sequía generalizada, una catástrofe humana generada por la naturaleza, pero agravada por el hombre, parecía que eso sucedía allá lejos en el África y no fue así, las sequías se empezaron a replicarse en Asia, Australia, EEUU y Europa y hoy apenas hace algunos meses, los incendios forestales en los bosques amazónicos y de Australia.
Los seres humanos hemos creído siempre que el agua era un recurso abundante y gratis, pero repentinamente este empieza a escasear y para el año 2000 la población mundial alcanzo la cifra de los 6 mil millones de habitantes, para entonces, la comunidad científica ya estaba segura de que el clima estaba cambiando y que estábamos ante un gravísimo y crucial problema; pues resulta que el Clima es uno de los sistemas fundamentales de la tierra y determina si podremos vivir o no en este planeta, sus cuatro elementos son LA ATMÓSFERA que nos provee el aire que respiramos; LA HIDROSFERA nos da el agua del planeta; LA TRIOSFERA que aporta los casquetes polares y los glaciares y  LA BIOSFERA que se refiere a las plantas y a los animales. Para entonces; nuestras actividades han empezado a modificar todos y cada uno de estos cuatro elementos debido al incremento de emisiones de CO2, el uso intensivo y desmedido del agua en la agricultura y la producción de alimentos, han hecho crecer la temperatura de la atmósfera y de la superficie del mar, hechos que se reflejan en el deshielo de los polos y el incremento de los niveles del agua del mar, con toda la contaminación creada, ha empezado a modificarse LA BIOSFERA, dicho de otro modo, hemos comenzado a modificar nuestro CLIMA.
Hoy ya somos más de 7 mil millones de habitantes y conforme crecemos aumentan las necesidades de agua comida, suelo y de energía; en consecuencia, nuestras actividades no solo interactúan, sino que alteran. el complejo sistema en el que vivimos. La tierra.


El Mar del Perú y la Anchoa despensa de la humanidad en el Siglo XXI


Reflexionemos sobre esto, la producción de comida es responsable de casi el 30% de la emisión de gases de efecto invernadero generados por la actividad humana, más de lo que produce la industria o el transporte. El propio incremento de la producción de comida va a acelerar el Cambio Climático, por tanto; es urgente una nueva revolución alimentaria, porque si no, millones de personas pasaran hambre, nuestra primera revolución alimentaria comenzó en la década de 1950 y se la conoce como la REVOLUCIÓN VERDE, pero tuvo y aún tiene costes muy elevados, esta revolución se centró en aumentar el rendimiento de las cosechas, pero para incrementarlos se tuvo que emplear fertilizantes químicos y reducir el tamaño de sus cultivos para compensar la reducción, se tuvo que recurrir al uso de pesticidas químicos, la revolución verde, fue un negocio de gente lista.

La Anchoa peruana y la Revolución Alimentaria Azul



Necesitamos una REVOLUCIÓN ALIMENTARIA SALUDABLE CON LA GENTE Y EL PLANETA en lo que queda del siglo XXI, que use una ciencia o la bendita imaginación que nos permita re diseñar y/o reducir los cultivos mundiales de alimentos en el mundo en que tendremos que vivir; actualmente hay más de mil millones que viven con escasez de agua; sin embargo, el consumo de agua sigue creciendo, un 70 % del agua del planeta se usa con fines agrícolas. El agua oculta, aquella que se usa para producir alimentos y que en apariencia no contienen agua, es escandalosamente demencial, por ejemplo:
Para producir un POLLO, se necesitan 9.000 litros de agua y si se producen 80.000 mil millones de pollos/año, se necesitan 700 billones de litros de agua.
Para producir UNA HAMBURGUESA, se necesita 3.000 litros de agua, se calcula que en un año se consumen más de 100.000 mil millones de hamburguesas, lo que supone un consumo de 300 millones de litros de agua.
De la misma manera, producir una tableta de chocolate convencional, mientras vemos TV y en pijama requiere de 2.700 litros de agua y el pijama que llevamos puesto, requirió hasta su confección de 9.000 litros de agua; igual y absurdamente, para producir una botella de plástico para envasar agua, se necesita de 4 litros de agua.
Ante este dramático escenario y la situación de emergencia planetaria que nos condena a un inminente CAMBIO CLIMÁTICO sin precedentes, NUESTRA ANCHOA, es en parte la solución, no consume agua, su alimento lo genera la propia naturaleza, no contamina y solo hay que pescarla, su ingesta aporta ácidos grasos OMEGA 3 Y 6 y aminoácidos esenciales, fortalece el desarrollo muscular y el cerebro en el proceso de gestación y el sistema inmunológico entre otros.

EPILOGO DEL CAPITULO

No es posible construir el mañana de la pesquería peruana, sobre los escombros y los errores de una industria egoísta y mercantilista, adicta al sobre inversión, la depredación y la insostenibilidad que provoca la pesca fácil y la ganancia rápida, inclusive a sabiendas de no pagar ningún tributo por el uso y explotación de un bien común.
No es serio y responsable, afirmar que la crisis sectorial aguda persista desde hace años, en la más importante pesquería del mundo, con un potencial de producción acuícola inmenso. Jamás las pesquerías peruanas han luchado por la sostenibilidad, si por las carreras olímpicas y por quien pesca más y en menos tiempo, sin importar pesca ilegal o negra e inclusive en algunos casos con dinamita. Tampoco es verdad, la larga historia de incomprensiones, mitos y falta de visión de futuro, menos de regulaciones enredadas de administradores que se les ocurrió corregir lo que jamás entendieron y en venenosa superposición política sobre los aspectos técnicos que deberían gobernar un sector tan complejo.
No se construirá el mañana de la pesquería peruana con premeditación, alevosía y ventaja. No, de ninguna manera No.  No poniendo o quitando ministros y autoridades, ni aplicando medidas de coerción y miedo contra todo aquel profesional que busque un trabajo y que no piense como la industria sacrosanta.
Si es posible conservar un mar sostenible y perdurable y pesquerías súper rentables que retroalimenten la seguridad nutricional y alimentaria de los peruanos y de la humanidad, de la gastronomía turística, como una de las más importantes a nivel mundial, de una pesquería que privilegie la biodiversidad ecosistemica de su espacio vital, con aves como allende que producían el guano o fertilizante orgánico, único en la tierra e insumo de la agricultura orgánica del futuro y en suma total, una pesquería que sea de beneficio de más negocios privados, de más peruanos, de su independencia económica y de su desarrollo, capaz de generar ingresos superiores a los US$ 25.000 mil millones de dólares por año y 20 veces más empleo del que se genera hoy y tan solo para seguir quemando la proteína bendita y maravillosa de nuestra anchoa, que contiene los ácidos grasos Omega de la inteligencia, el Factor no identificado del crecimiento y mucho más.

QUE ESCONDE MUNICIPALIDAD DE CHORRILLOS TRAS DESALOJO DE LOS PESCADORES. ¿INCAPACIDAD, CORRUPCION O ABUSO DE AUTORIDAD?

El conflicto actual en Chorrillos involucra a más de 300 pescadores que se han atrincherado en el terminal pesquero para evitar un desalojo ...