Lo
sucedido con “el inaceptable y delictual informe científico sobre la biomasa de
anchoveta emitido por IMARPE” debería poner los
pelos de punta a los peruanos, al gobierno, a su academia y profesionales biólogos,
pesqueros y alimentarios, nos confirma dramáticamente
la evidencia de que el Perú, no solo era
operado por una mafia corrupta como ODEBRETCH que sobornaba, ponía, quitaba presidentes y
funcionarios públicos; sino que también en el mar y la pesca, cuatro o cinco poderosas
empresas que no contribuyen al fisco con impuestos por el uso de un patrimonio
nacional, en su afán mercantilista de depredar y hacer harina o forraje de
cuanto pez encuentren; que también esconden en sus entredichos el insano propósito
de eliminar la competencia de artesanales, fabricantes de conservas, poteros y
atuneros. Curiosamente hoy defienden el estatus quo de IMARPE y su marino jubilado presidente, cuestionan a
la velocidad de la luz el Decreto de Urgencia N° 015-2020, para que su no
vigencia o derogatoria sea prioridad en el nuevo Congreso y desatan una feroz y
millonaria guerra mediática para responsabilizar de la crisis a la ministra del
sector Rocío Barrios, acusándola de pro chilena con la finalidad de expulsarla
del sector, además de sostener, que el caos, la pesca negra y la depredación de
la anchoveta es provocada por informales harineros y artesanales a quienes han
llamado delincuentes
NO CEDER ANTE LA MIOPÍA Y LA CODICIA POR EL ORO AZUL
La
enorme biodiversidad del MAR DEL PERU,
el más rico del planeta está en emergencia, sus 3.300 especies de flora y fauna
y “sus servicios vitales ecosistemicos” se encuentran ya en grave riesgo de
colapso y/o extinción. La pesca en sus 906,454 KM² y 3.080 kilómetros de borde pesquero esta ralentizada, muchas especies ya
no se encuentran y otros están o se pescan cada vez más chicos o pequeños, de
60 millones de aves, que otrora nos dieran la riqueza del guano de islas, la más
grande que haya tenido esta república fallida, se han reducido a un ridícula o minúscula
población de 3%.
La
industria reductora de la anchoveta para producir harina o forraje 1956-2020,
bajo el sofisma de Consumo Humano Indirecto, luego exportada para alimentar
cerdos, pollos y peces de países del primer mundo como resultado de su proceso
expansivo industrial y de la revolución alimentaria de los años 1950, son los únicos
responsables de la gran tragedia peruana del “Mito o la Leyenda del Mar más Rico del Planeta”.
Estamos matando la anchoveta de los huevos de oro, el oro azul de nuestro mar.
QUE HACER ANTE ESTE SOMBRÍO PANORAMA
Poner fin a la crisis, el
caos y la corrupción en la pesca y el mar demanda en primer lugar, cancelar el
nefasto propósito inconcluso de la creación de PRODUCE que nadie entendió y aún
se sigue sin entender, obra y legado del régimen del extraditable
TOLEDO-REATEGUI.
Poner fin a la crisis, el
caos y la corrupción en la pesca y el mar implica, asumir los retos y el desafío
de convertir al mar peruano, a la pesquería marítima y continental, en la
alternativa nutricional y alimentaria de la humanidad en el presente siglo XXI.
A través de las siguientes acciones:
§ Restitución del “Ministerio de Pesquería, Acuicultura y Alimentación
Humana”, en
base a su actual presupuesto y recursos humanos re calificados.
§ Proponer la elaboración de una Nueva Ley de
Pesca, Acuicultura y Alimentación y que defina que su ejercicio será precautorio
y sostenible en base a cadenas productivas y exigencias desde la extracción hasta
el consumidor final.
§ Propiciar y facilitar
desde el Estado, que el patrimonio genético de 3300 especies de peces, mamíferos marinos, moluscos, aves, y flora
marina compuesta de algas y micro algas; se conviertan en un
valioso potencial nutricional, alimentario, gastronómico, industrial y
farmacológico.
§ Por razones geopolíticas,
económicas y de interés nacional, se permita la pesca de anchoveta para reducción
y producción de harina y aceite para uso animal y humano en la zona fronteriza
con Chile.
§ Propiciar que, en sus
3080 km de borde costero del litoral, inclusive espacios de mar abierto, se
constituyan en enormes potenciales para el cultivo y crianza de peces, moluscos
y algas a nivel intensivo; incluyendo las 262 cuencas hidrográficas y sus más
de 12000 lagos y lagunas que existen en el espacio continental, promoviendo al
Perú como uno de los primeros países de desarrollo pesquero y acuícola del
planeta.
§ Proponer que el IMARPE se convierta en el
ente rector de las investigaciones científicas biotecnológicas, las corrientes,
los vientos y el clima
§ En consideración de
que, el mar provee más del 80% del oxígeno que respiramos, que las corrientes y
los vientos determinan la calidad y riqueza de sus ecosistemas a través del
plancton que arrastran; pero sobretodo, el mar es fundamental para conocer
mucho más sobre la evolución del clima e inclusive sus fenómenos recurrentes,
como lo son El Niño, las ondas
Kelvin y sus impactos sobre el territorio.
§ Proponer que sus 21
islas y 11 puntas existentes en las proximidades del litoral, sean reconocidos
como santuarios de vida e intangibles para la pesca, en un radio no menor de
las cinco millas y de laboratorio científico natural, para que nos prodiguen el
guano de islas, el más importante fertilizante orgánico para impulsar la
agricultura del futuro, y en cuanto a las especies de peces de alto valor
comercial, que estos sirvan para repotenciar los nuevos escenarios de la actividad
turística de avistamiento de aves y mamíferos marinos, de la gastronomía nacional, ya reconocida, como la más variada, exquisita y exigente a nivel mundial, generando espacios de más oportunidades de inversión, empleo y riqueza y en el caso de laboratorio científico, para hacer seguimiento a las anomalías térmicas de nuestro mar y sustentar políticas eficaces de prevención de desastres.
EPILOGO DE ESPERANZA
Con un
presente adverso y ya en el umbral del bicentenario como república fallida, en
el tópico del mar peruano, la pesca, la acuicultura, los climas, los fenómenos
naturales y el desarrollo; muy poco, casi nada tenemos los peruanos de que
enorgullecernos, ni un proyecto, ni un plan que nos conduzca a una visión de
país con seguridad alimentaria y nutricional, menos el desarrollo como país
pesquero y acuícola. Solo caos, desorden, dejadez, corrupción e indiferencia,
mucho egoísmo y mezquindad, de grandes y chicos por depredar y exterminar todo
signo de vida que ofrezca lucro desmedido y rápido.
El hacerlo es imperativo
y no optativo, mañana puede ser demasiado tarde y catastrófico para el país y
en particular para las generaciones que vendrán.




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ResponderEliminarQue se haga la Luz
Que impere la Verdad
PERÚ os lo demanda